Sé lo que estás pensando.

De hecho, exactamente en eso consiste mi trabajo. Saber por qué estás aquí, antes incluso de que tú lo sepas.

Y no. Ni soy la Bruja Lola, ni te voy a poner 2 velas negras.

Si no me crees, puedo demostrártelo. 

Has llegado hasta aquí porque:

En definitiva, eres un tipo/a afortunado/a.

Pero por desgracia, siempre hay un pero.

Si he acertado, enhorabuena. Estás en el lugar adecuado.

Si no, buena suerte. Que la magia de Google te lleve a lo que sea que estés buscando 😉

No deberías fiarte de mí.

No tengo un mural repleto de logos con los sitios donde he salido.

Pero si te gusta el riesgo, suscríbete a mi blog y semanalmente recibirás un email que te promete 2 cosas:

La más importante, no provocarte bostezos..

La segunda, hacer que aprendas cosas sobre copywriting y ventas para aplicar a tu negocio (o muchas veces, a tu vida).

Además, si lo haces te regalo el PDF con la MEGA GUÍA de storytelling para aprender a vender gracias al poder de la narración de historias.

Esto significa que aceptas mi política de privacidad.

Para cumplir con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) es necesario que leas y aceptes la política de protección de datos de la web. Tus datos serán almacenados en MailChimp, un proveedor de email marketing que también cumple con el RGPD.

Sigo contigo.

Mira, hoy en día no basta solo con tener buenas ideas.

Eso en el siglo XX, tal vez. Pero el XXI es mucho más complejo. Y también el que te ha tocado vivir.

Hay un montón de gente con un montón de buenas ideas, luchando por sobrevivir en un entorno hostil, también llamado internet.

El buffet libre de desayuno de hotel con el que todos soñamos. Repleto de cosas. Tantas, que no sabes cuál escoger. ¿Huevos fritos o revueltos?, ¿o mejor ese croissant relleno de chocolate?

Pues así lo veo yo.

Por eso, ahora no solo basta con tener una idea y tener presencia online para empezar a ganar clientes. Hay cientos como tú haciéndolo.

Hace falta algo más. Lo que me gusta llamar, el punch 🥊

Exactamente eso que hace que te diferencies del resto y que te elijan a ti.

Y en eso, los textos de tu web juegan un papel fundamental.

Vale, es verdad.

Existen otras maneras de alcanzar el mismo objetivo haciendo otras cosas. Pero como dice La Navaja de Occam y yo suscribo, la solución más simple es la correcta.

De nada te servirá gastarte una pasta en publicidad online para atraer nuevos clientes, si cuando llegan a tu web no se quedan ni un minuto.

De hecho, de nada te servirá tener una web preciosa y bien posicionada si a la hora de la verdad, tus textos no conectan con tus usuarios.

Porque al final, de eso se trata todo esto, de conectar.

Necesitas textos que apelen a las emociones de tus usuarios. Textos que les sacudan y les muevan a la acción.

A la compra, la suscripción o al objetivo que tengas.

Así que si te tienes que quedar con algo de todo esto que te estoy contando, que sea eso: necesitas emocionar a tu audiencia.

 Me gusta mucho esta frase de la escritora Maya Angelou:

La gente olvidará lo que dijiste, olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidara cómo la hiciste sentir.

Vale, ahora ya sabes que para vender más, necesitas provocar más. Emocionar más.

Y que para eso, necesitas unos textos que hagan bien su trabajo.

O lo que es lo mismo, el copywriting.

Ahora, tienes varias opciones:

1.

Remangarte la camisa y ponerte manos a la obra. Hay muchos libros buenos que te pueden ayudar.

También suscribirte a mi blog.  Mando un email semanal en el que te cuento una breve historia y hablo de copywriting y storytelling. Esta es la opción que te sale gratis. Bueno, los libros tendrás que pagarlos.

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Mejor muéstrame antes de qué va la vaina.

2.

Contratar a alguien que ya se ha gastado mucho dinero en universidad, libros y cursos, y que lo haga por ti. Es verdad, esta opción no es gratis, pero te garantiza varias cosas:

Que lo harás. Y no lo típico de voy a hacer algo y al final, nada. Total, pagas a alguien para que lo haga por ti, así que eso ya está garantizado.
Que lo harás bien. Más bien, que lo hará bien.

Vamos al lío.

Hay algo que no te he contado todavía.

Verás, no me gusta nada mentir.

Por eso, me gustan los negocios honestos y por lo tanto, exijo lo mismo de los clientes con los que trabajo.

Si crees que el copywriting puede ayudarte a convertir tu negocio en algo que no es, mal vamos.

El copywriting te va a ayudar a reflejar todo el potencial de tus productos o servicios, y a mover a tu audiencia en una dirección determinada.

Pero no le pidas que mienta por ti, porque no lo va a hacer.

Si lo hace ya no es copywriting, es otra cosa y esa cosa se llama manipulación. 

Mejor te cuento una historia y ya verás como así no se te olvida.

Storytelling: ¿me lo dices o me lo cuentas?

Otra cosa que le gusta mucho a la gente de este siglo, además de la complejidad, son las palabras en inglés.

Últimamente hay una que se está poniendo mucho de moda: storytelling. Cuya traducción literal al castellano es contar historias.

El storytelling básicamente consiste en el arte de contar una buena historia. Porque las buenas historias son algo que le encanta a cualquier ser humano, desde el principio de los tiempos.

Sin excepción.

Las buenas historias son hipnóticas. Te mantienen enganchado de principio a fin. Pero además, siempre dejan mensajes memorables. De esos que se pegan a las tripas.

Las buenas historias nos hacen sentir, nos emocionan.

Por eso, el storytelling o arte de contar historias, es muchas veces un recurso indispensable del buen copywriting.

Van de la mano, como Pin y Pon.

En una sociedad hipersaturada de información, cualquier contenido que aspire a ser competitivo, necesita contar una buena historia. Me da igual que sea tu web, una presentación en Power Point o la charla con el vecino buenorro del quinto.

Las buenas historias tienen la virtud de transformar un mensaje que pasa sin pena ni gloria, en algo que se te pega para siempre. Algo con lo que de alguna manera te identificas.

Hagamos la prueba aquí y ahora.

Por si todavía no me conoces, voy a presentarme 😊

Y lo voy a hacer de dos maneras distintas.

En una, voy a utilizar el storytelling. En la otra no.

1.

Me llamo Andrea y soy de Madrid. Nací aquí, aquí aprendí a montar en bici, aquí me licencié y también me enamoré.

Recuerdo mi infancia muy feliz, creciendo en un barrio obrero más allá del Manzanares con un pequeño parque de tierra como epicentro. En ese parque se me cayó mi primer diente y también di mi primer beso.

Empecé a escribir un diario siendo muy pequeña. Pese a que tenía buenos amigos, el papel siempre me pareció el mejor de los confidentes. A día de hoy, sigo siendo sociable e introvertida. Creo que el no atreverme a expresar mis sentimientos con la palabra hablada, me empujó a hacerlo de manera escrita. Y así ha sido siempre.

Estudié una carrera que elegí y me decepcionó. Encadené trabajos que odiaba, solo por dinero. Y mientras tanto, jamás dejé de escribir: novela, cuentos, poesía. Hasta que me di cuenta de que eso que me hacía tan feliz de niña, era a lo que verdaderamente quería dedicar mi vida.

Porque una vez alguien me dijo que el secreto de la felicidad era ese: hacer de adultos eso que de niños nos salía sin pensar.

Todavía recuerdo el olor casi terapéutico de las páginas de mi primer diario, y como me cambiaron para siempre.

2.

Me llamo Andrea y soy licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas. Me licencié en la Universidad Rey Juan Carlos en el año 2011.

Estudié publicidad porque siempre me he considerado una persona creativa, con la cabeza llena de ideas. Por eso, la carrera me decepcionó. Crear, lo que se dice crear, creamos poco. Mi intención eligiendo una carrera de estas características, siempre fue explotar mi faceta como escritora. Porque a mí lo que me gusta desde siempre es escribir. Vamos, me gusta desde que era una cría.

El caso es que terminé la carrera y justo lo hice en el peor de los momentos. Con una crisis económica mundial como se recordaban pocas.

Tuve suerte porque encontré trabajo rápido, en una multinacional, dentro del departamento de ventas. Aquel fue mi primer trabajo serio. Después trabajé en agencias de medios, agencias de publicidad, hasta mi etapa final en el mundo startup.

De cada una pude aprender un montón de cosas que me han ayudado a convertirme en la profesional multidisciplinar que soy ahora.

Si te quedan ganas de seguir conociéndome...

Juzga tú mismo/a.

Ambos textos te dan información sobre mí. Pero seguro que hay uno que te ha movido algo más por dentro.

Los dos relatos hablan de la misma persona, y cuentan prácticamente lo mismo. Pero en el primero se ha tenido claramente en cuenta el factor emocional. En el segundo, no.

¿Cuál de las dos versiones crees que vende más?

La emocional, siempre. Esa que te muestra eso que normalmente no se ve.

Esto es solo un ejemplo, pero es bastante representativo.

Lo normal en este tipo de cartas de presentación es que la gente hable sin tapujos de dónde estudió y cuál fue su último trabajo.

Sin embargo, ese tipo de relatos no generan una conexión con la audiencia.

No son hipnóticos.

Y muchas veces son un auténtico coñazo.

Porque somos humanos, así que nos guste o no somos pura emoción. Y nos va la marcha.

Por eso es tan importante que tu negocio, tu web, cuente a tu audiencia una buena historia. Algo que conecte, emocione y sea memorable.

Porque todo el mundo sabe que Steve Jobs empezó ensamblando piezas en un garaje.

O que Dabiz Muñoz dormía en la trastienda del primer Diverxo del barrio de Tetuán.

Y estoy segura de que recuerdas con mucho cariño este spot de la Lotería de Navidad.

Allí donde hay algo que nos pone los pelos de punta, reina el storytelling.

🚀Consigue el PDF con la MEGA GUÍA del Storytelling de la que todo el mundo habla.

Todo lo que debes saber para convertirte en un crack de la narración de historias, con la colaboración de grandes profesionales y por el módico precio de NADA. 

Dame tu email y será tuya para siempre.

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Ahora que ya lo sabes todo, esto es exactamente lo que puedo hacer por ti:

  • Marca personal y Storytelling. Conecta emocionalmente con tu audiencia y genera vínculos fuertes y duraderos.
  • Nuevos textos para tu web. Un borrón y cuenta nueva de las páginas clásicas: home, servicios, sobre mí…
  • Páginas de venta. Las culpables de que la gente saque o no la tarjeta.
  • Email Marketing. Secuencias de email marketing para lograr resultados extraordinarios. Nada vende más que un buen email con un propósito claro.

El blog

El Extractor del Pánico

Cuando era pequeña entrenaba en el equipo femenino de baloncesto del que era por entonces mi colegio. Siempre he sido alta, pero en aquella época mi diferencia de estatura con el resto de niñas y

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